La lectura profunda (*deep reading*) no es simplemente el acto de decodificar caracteres sobre un soporte; es un ejercicio de inmersión cognitiva que activa simultáneamente áreas cerebrales vinculadas con la visión, el lenguaje, la empatía y la simulación sensorial.
Cuando leemos una narración pausada, la corteza motora se activa como si estuviéramos ejecutando nosotros mismos los movimientos descritos por el autor. Esta gimnasia neuronal contrarresta la atrofia atencional provocada por el *scrolling* perpetuo de las redes sociales.